
¿Por qué necesito ir a terapia?
Acudir a terapia no debería verse como una «imposición» u «obligación», sino más bien como una decisión personal que te traerá beneficios como el autoconocimiento y superación.
La necesidad de ir a terapia se presenta cuando la persona ya no cuenta con recursos propios para enfrentar determinados eventos que le impiden vivir a plenitud, causándole sufrimiento y malestar que repercuten en varios ámbitos de su vida.
Nunca he ido a terapia y me asusta el proceso.
Es normal sentirse abrumado cuando estamos a punto de iniciar un proceso terapéutico, ya que implica un miedo a lo desconocido; miedo a revelar emociones íntimas, al qué dirán, a no sentirse capaz de resolver por sí mismo aquello que te agobia, a ser juzgado, a revivir situaciones que te han provocado dolor. Todos estos sentimientos se mezclan y pueden jugar en contra tuya.
Sin embargo, pese a que el proceso no es fácil porque implica develar ante nuestros ojos los demonios internos que habitan en nuestro ser, una vez que logras el autoconocimiento tendrás el control absoluto de tu vida porque sabrás con certeza cómo luchar y liberarte.
¿Cuánto durará mi proceso terapéutico?
El proceso terapéutico de una persona dependerá de la complejidad del padecimiento que presente y, por ende, del enfoque terapéutico que se llevará a cabo. Aunque el promedio de las terapias tiene una duración entre 12 y 15 sesiones, en ocasiones puede extenderse a varios años.
El compromiso, disciplina, honestidad y continuidad que le des a tus sesiones son componentes básicos que determinarán también la duración de tu terapia, así como la habilidad del psicólogo para tratar tu padecimiento.
Cabe recalcar también que, durante el proceso terapéutico, puedes presentar un fenómeno de «resistencia inconsciente» que te hará sentir que la terapia no te está funcionando y sientas la necesidad de finalizarla o abandonarla. Si esto ocurre, sería conveniente que lo hablaras con tu psicólogo para analizar el origen de esta resistencia o, en su caso, cambiar de enfoque terapéutico.
¿Cuándo notaré los resultados?
La frustración de no ver resultados inmediatos es relativamente normal. Pero no hay que perder de vista que un proceso terapéutico no es «mágico», Los resultados dependerán, como ya lo mencionamos con anterioridad, de tu compromiso, disciplina, honestidad y continuidad en tus sesiones y de la habilidad de tu psicólogo.
No obstante, estudios hechos han arrojado que el 50% de las personas perciben una mejoría entre 13 y 18 sesiones de terapia en función de sus necesidades y objetivos.
Lo más aconsejable es tener paciencia, confiar en el proceso terapéutico y en tu psicólogo, así como tener una apertura total encaminada a la sanación.
¿Ir a terapia me convierte en una persona débil?
De ninguna manera. Ir a terapia implica aceptar que algo no está bien dentro de nosotros mismos. Esto no te convierte en una persona débil sino en una persona consciente de la situación en la que vives. Requiere valentía reconocer cuando un suceso nos rebasa o está fuera de nuestro control, y más valentía querer realizar un cambio.
¿Me puedo medicar sin necesidad de ir a terapia?
Definitivamente no. La medicación va de la mano con el tipo de padecimiento que la persona presenta y bajo una estricta supervisión de tu psicólogo, acompañado también de un proceso terapéutico. La medicación por sí sola no es la solución. Además, no todo padecimiento requiere de una medicación, por lo que se sugiere acudir siempre con un profesional de la salud que te oriente antes de dar este paso.

